
Rodeado de humo espezo entre la negrura, esperando.
Este hondo beso, ese abrazo caluroso y tus labios carnosos
rosando los mios, buscando tu cuello, recoriendote con mi aliento
Susurrandote despacio cuanto te quiero.
Buscando tu cuerpo, arrastrandolo al mio.
Lamiendote casi perversamente como salido de jucio.
tocandote entre las piernas que tiemblan a mi tacto, abriendote
las carnes atrayendolo hasta mi.
Te roso completo y me meto dentro tuyo como la soledad herrante
entre noches de sollozos y lamentos.
Dejar un comentario
Aún no hay comentarios.
RSS de los Comentarios Identificador URI de TrackBack





